Fuck buddy: el arte del sexo casual

Estoy segura que todos hemos pasado por esto, por ser el fuck buddy de alguien y eso no está mal. Tengo una amiga que conoció un jevito, bien chulito, en La Placita. Ella pensé que él me estaba ligando a mí, pero yo sabía que no, que era a ella. Se lo dijey no me creía. Entre cervezas y cervezas la cosa se puso buena, al punto que amanecieron juntos. Semanas después siguieron con el frecuentándose... según ella hubo hasta maratones sexuales, días enteros de películas y sexo. Qué como duraron tanto tiempo, pues hablando y protegiendose. Ahora, él tiene pareja y ella está soltera. Ella está tranquila, porque obtuvo de él lo que quiso... pasarla bien.


¿A quién no le gusta un polvito en un encuentro casual?


No me tienes que responder…


De hecho, sé la respuesta. Asumiendo que tu respuesta es un sí, por lo regular elegir con quién compartir una relación sexual ocasional puede ser todo un papelón. Para evitar el papelón desde el principio te daré unos consejos que puedes poner en práctica a la hora de encontrar un fuck buddy.


1. NO te envuelvas


Te lo repito, NO te envuelva, y el NO es en mayúsculas. Es importante que desde el principio conversen sobre lo que estarán experimentando ambos… es decir, si los encuentros son meramente sexuales, déjenlo ahí. Eviten ir a comer, las salidas juntos, los regalos, entre otras cosas. Yo sé que bien bueno tener a alguien te que consienta de vez en cuando, pero a veces esos tratos tienden a confundir. En el caso que ambos estén deseos de que el amor aflore, adelante, pero no seas tú, quien se enamore sola.