Sí, soy una intensa

Actualizado: 4 de may de 2019

Abrir los ojos. Agarrar el teléfono y entrar al Instagram. Ayer en la mañana al despertar me encontré con un post de @checkinmela que leía: "¡que viva la intensidad!". Lo compartí en el story, y al cabo de varios vistos, llegó un DM que decía lo siguiente.


"Que vivan las mujeres que somos intensas, que sabemos lo que queremos, damos y buscamos, que no nos complacen los amores a media, que damos "break" pero nos alejamos si nos hacen perder tiempo, que decimos las cosas como son y que nos atrevemos a expresar nuestros sentimientos. #intensasycualeselproblema?"

Reflexioné. Soy intensa. Bien intensa. Lo cual, a veces, en especial para los hombres representa una amenaza. Ciertamente, el término "intensa" se ha sacado de contexto y ha adquirido una caracterización negativa. Cuando se habla de una mujer intensa automáticamente la masa piensa en una mujer dramática, problemática, papeloneras, presentá, entre otras cosas.


Para mí una mujer intensa es alegre, decidida, divertida, se expresa libremente, asumen riesgo y cuando no está en conexión con ella misma se nota. Por muchos años he sido soltera, en el camino he conocido varios hombres y he salido con algunos. Al final no pasa nada. Muchos desaparecen y los que no recurren a la frase típica "no eres tú, soy yo". ¿Pero en realidad son ellos o es mi intensidad que los asusta? Peor aún algunos vienen con el discurso de que mereces algo mejor, tú eres maravillosa, sé que vas a encontrar algo... perdón, no estoy cazando jevos.


Pero a lo que voy es que me he dado cuenta que los hombres le huyen a las mujeres intensas. Al parecer le resultamos muy intimidantes. Es curioso porque mu