Frío, calor y otras sensaciones en el sexo

Ciertamente cuando dos cuerpos se juntan la química es inmediata y el calor sube su intensidad. Se desesperan, se quitan la ropa, se mezclan los sudores... pero, ¿a cuántos les gusta jugar con la temperatura al momento del sexo?



Jugar con la temperatura puede sonar difícil, pero no lo es. Solo para comenzar se necesita hielo o un vaso de agua caliente. La idea del cambio de temperatura resulta bien sexy y le permite a ambas partes explorar sensaciones distintas durante el acto. Imagina un bloquecito de hielo alrededor de tus labios y luego bajando por el cuerpo de tu pareja hasta que se desvanezca.


O también piensa en cera de vela (acta para el cuerpo) desarramándose sobre su espalda y con tus manos tibias desplazando ese aceitito por el todo el cuerpo. Es probable que hayan personas que no se motiven a explorar o jugar con las los cambios de temperaturas. Integrar juegos como estos a tu rutina será muy divertido.


Ideas para el frío, calor y otras sensaciones para el sexo: