Frío, calor y otras sensaciones en el sexo

Ciertamente cuando dos cuerpos se juntan la química es inmediata y el calor sube su intensidad. Se desesperan, se quitan la ropa, se mezclan los sudores... pero, ¿a cuántos les gusta jugar con la temperatura al momento del sexo?



Jugar con la temperatura puede sonar difícil, pero no lo es. Solo para comenzar se necesita hielo o un vaso de agua caliente. La idea del cambio de temperatura resulta bien sexy y le permite a ambas partes explorar sensaciones distintas durante el acto. Imagina un bloquecito de hielo alrededor de tus labios y luego bajando por el cuerpo de tu pareja hasta que se desvanezca.


O también piensa en cera de vela (acta para el cuerpo) desarramándose sobre su espalda y con tus manos tibias desplazando ese aceitito por el todo el cuerpo. Es probable que hayan personas que no se motiven a explorar o jugar con las los cambios de temperaturas. Integrar juegos como estos a tu rutina será muy divertido.


Ideas para el frío, calor y otras sensaciones para el sexo:


1. Venda los ojos tu pareja; esto hará que ponga en alerta otras sensaciones y su cuerpo este pendiente a todo lo que ocurra en si alrededor.



2. Helados y whipped cream... esto además de añadir sabor al encuentro ofrece una sensación fría cuando cae sobre el cuerpo, ya luego se calienta. Es importante evitar el contrato entre la vulva y el helado, pues la azúcar puede provocar una infección. Sugar free!

3. Enfría o calienta tu boca con alguna bebida. Para enfriar puedes tomarte un vaso de agua con hielo, comerte un hielo o tomarte un refresco bien frío. Mientras que sí deseas agregar calor puedes tomarte un tecesito. Cuidado con el azúcar y las infecciones.

4. Lubricantes. Ya vienen lubricantes que alteran su temperatura al hacer contacto con el cuerpo, pero si tienes lubricantes "normales", quizás puedas ponerlo un ratito en el congelador.

5. Juguete en el congelador o en el calor. Esto hay que hacerlo con mucho cuidado. Si deciden poner algún juguete en el congelador procura que cuando lo vayas a introducir en tu cuerpo puedas tolerar el frío y este no te lastime. De igual forma con el calor, antes de introducirlo prueba la temperatura con tus manos y muñecas.



6. Aire. ¡Esto es genial! Generalmente cuando la brisa sopla la piel o zona íntima, se nos paran los pelos. Así que te recomiendo que pongas un abanico cerca de ustedes para que el aire les roce la piel. Dile a tu pareja que cuando esté dándote sexo oral te sople un poquito en el clítoris a ver cómo responde tu cuerpo. Y si quieres inmensidad: que se chupe una menta Halls antes de bajar al pozo.



7. La clásica confiable; cosquillas. A muchas personas les gustan así que observa las zonas erógenas de tu pareja y hazle cosquillitas.

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